La pintura representada corresponde al pintor-escultor surrealista Joan Miró (Barcelona 1893-Palma de Mallorca 1983).
Miró reflejó en su obra el interés en el subconsciente, en lo «infantil» y en la cultura y tradiciones de su tierra. Aunque se le asocia al arte abstracto por su estilo maduro de formas estilizadas e imaginarias, en su juventud se inició en la figuración, con fuertes influencias fauvistas, cubistas y expresionistas, pasando a una pintura plana con cierto aire naïf, como al que pertenece esta abra «Las huellas del camión» (1918), mientras veraneaba en la población tarraconense de Mont-roig.
“El arraigo al paisaje de Mont-roig primero y al de Mallorca después fué determinante en su obra. El vínculo con la tierra y el interés por los objetos cotidianos y por el entorno natural marcó el trasfondo de algunas de sus investigaciones técnicas y formales. Miró siempre quiso huir del academicismo, a la búsqueda constante de una obra global y pura, no adscrita a ningún movimiento determinado”, tal y como expresa el apunte biográfico en la página web de su fundación.