Cronológicamente el primer autobús de la historia data de 1829, cuando el inglés Walter Hancock construyó un vehículo de diez plazas propulsado con un motor de vapor. El vehículo denominado “Infant” inició de modo regular dos años más tarde el recorrido entre Stratford y la ciudad de Londres.
El 22 de Abril de 1833 otro autobús de vapor construido por Hancock, “The Enterprise”, iniciaría el servicio regular entre el London Wall y Paddington, al oeste de la capital londinense.
Aunque tendría que ser unos sesenta años más tarde, concretamente en 1895, cuando el ingeniero alemán e inventor del automóvil Karl Benz patentara el primer autobús del mundo con motor de gasolina. El “Landauer” con capacidad para seis pasajeros, y que así fue denominado por analogía a un popular carruaje de la época, inició su recorrido de forma regular uniendo la ciudad alemana de Siegen con las localidades de Netphen y Deuz.